Mi gorda linda, la reina de papá …

Febrero 2, 2010 - Una respuesta



San Benito, patrón de los niños. «Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar…» Mt. 10, 28

Enero 28, 2010 - Escribir una respuesta

Mi hija ya tiene su medalla. Siempre la protegerá.
Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos.
San Benito, pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.
Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. San Benito, fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.
San Benito predijo el día de su propia muerte, que ocurrió el 21 de marzo del 547, pocos días después de la muerte de su hermana, santa Escolástica. Desde finales del siglo VIII muchos lugares comenzaron a celebrar su fiesta el 11 de julio.
Algunos Milagros de San Benito.
San Gregorio, contó algunos de sus milagros en su biografía de San Benito
El joven que no sabía nadar.
Un muchacho llamado Plácido cayó en un lago de gran profundidad, y estaba ahogandose. San Benito envió a su discípulo Mauro, que era su preferido: “Láncese al agua y sálvelo”. Mauro así lo hizo, enseguida y llegó a sacarlo sano y salvo llevandolo hasta la orilla. Cuando salio del profundo lago recordó que no sabía nadar, y sin embargo había logrado atravesar esas aguas. Su obediencia al santo le permitio hacer aquel salvamento milagroso.
Edificio que cayo.
Estaban construyendo el monasterio, y se vino abajo una enorme pared sepultando a uno de los discípulos de San Benito. El se puso a rezar y envio a otros monjes que removiesen los escombros. Debajo de todo, apareció el monje sepultado, pero sano, como si hubiera despertado de un sueño.
La piedra que no se movía.
Sus religiosos constructores estaban tratando de quitar una inmensa piedra, pero esta no se podía mover ni un centímetro. Entonces San Benito les envió una bendición, y enseguida la pudieron quitar de allí, como si nada pesara .
Por esa causa, a raiz de esta anécdota, desde siglos atrás cuando las personas tienen algún grave problema en su casa que no consiguen alejar, buscan una medalla de San Benito y le rezan con fe, obteniendo prodigios.

SAN BENITO
Abad, Patrono de Europa
(480-543)

San Benito, patriarca del monaquismo occidental, nació en Nursia, en la Umbría, hacia el año 480. Nace en una familia acomodada, y pronto lo envían a estudiar a Roma, para prepararle un buen porvenir.

«Hubo un varón de vida venerable, bendito por gracia y por nombre», dirá de él su discípulo y biógrafo, el papa San Gregorio Magno. No le iba a Benito la vida relajada y malsana de Roma, y se marcha a la soledad.

Se refugia en la cueva rocosa de Subiaco, dedicado a la contemplación. Un monje le descuelga desde un peñasco algún alimento en un cestillo. El demonio no deja de tentarle. Un día sufre una fuerte tentación carnal, de la que Benito triunfa lanzándose desnudo en un zarzal, que todavía hoy se muestra al visitante. No volverá a sentir tal tentación.

Pasa luego de la soledad a la vida cenobítica o de comunidad. Le eligen abad de un monasterio. Funda varios en las cercanías, combinando la oración y el trabajo manual, según el estilo de San Pacomio en Egipto. Admite a niños, como Plácido y Mauro. Será el principio de las escuelas monacales. Se cuenta que el pequeño Plácido era tartamudo. Sólo sabía decir sí. Sus padres lo llevaron al monasterio preocupados. Benito les acogió amablemente, con hospitalidad benedictina, y les consoló diciendo: «Aunque en toda su vida no sepa decir más que sí, ya es suficiente».

Algunos monjes revoltosos intentan eliminar al abad envenenándole con vino. Benito bendice el vaso y se quiebra. Entonces decide marchar a otro lugar. Con algunos incondicionales se dirige al sur, y establece en Montecasino la vida monástica. El demonio le prueba, pero sigue adelante.

Escribe la Regla «la Santa Regla, la más sabia y prudente de las Reglas», exigente y moderada a la vez, en la que se combinan sabiamente las alabanzas divinas con el trabajo manual: el famoso lema «Ora et labora». El abad representa a Cristo. Será para todos exigente y paternal, muy atento con los enfermos. Se recibirá a los huéspedes como al mismo Cristo.

Benito sabía que las limitaciones del monje y de su comunidad forman parte del plan de Dios para la santificación. Entonces introduce en la Regla el voto de estabilidad que liga al monje para siempre a un monasterio. Esto le impide soñar en hallar el monasterio perfecto. «Si tuviera otro abad, otros compañeros… Si estuviera en otro sitio». Esto es perder el tiempo. Lo que tienes es lo mejor, lo único, para tu santificación.

El monje saca la mejor luz y fuerza de la celebración de los divinos misterios, el Opus Dei, la obra de Dios por excelencia. Pero Benito no es sordo a las necesidades de los hombres. Desciende con frecuencia de su amada montaña, siempre que puede remediar cualquier necesidad. Sus hijos seguirán su ejemplo, de lo que se beneficiará muy positivamente, en todos los campos, toda la civilización occidental.

Al final de su vida mueren algunos de sus grandes amigos, como Cesáreo de Arlés y el abad Casiodoro. Mucho le afecta también el vuelo de paloma al seno del Esposo de su entrañable hermana Escolástica. Esto le va despegando más y más de la tierra y le va acercando al paraíso.

El Jueves Santo del 547, 21 de marzo, asistiendo a los divinos oficios, le llega la hora de la muerte. Quiere hacerlo de pie, como buen atleta de Cristo. De pie comulga y recibe la Sagrada Unción, sostenido por sus hijos, que celebran así la Pascua, la Pascua de su abad.

Anastassia de Luján.

Diciembre 9, 2009 - Una respuesta

Soy Anastassia ...acá estoy el día de hoy, tengo 17 semanas y 4 días.

Chichito… flaquita … ya pasó un año.

Noviembre 23, 2009 - Escribir una respuesta

Ha pasado un año…
pero… ¿qué es el tiempo?
¿qué es? si no, un espacio en el que no te he visto, ni te he oido….
pero, sí …has estado, has permanecido…
Si ha sido imposible para mi olvidarte, ya imagino lo que fue para quienes más te amaron.
Tu huella esta presente…cada vez que voy a Buin te siento…y en las calles pareciera verte.
Este año aprendí a tolerar el dolor… a manejar ciertas emociones y tengo tanto que decirte….¡tanto!
lo más importante es que voy a ser mamá y en una de las personas en quien primero pensé cuando lo supe, fue en ti…
habrías estado contenta….por que tú sólo sabías de dar y compartir….y habríamos compartido esta alegría…hasta he pensado que tú querrías una niñita… y sin duda habrías estado en mis momentos como siempre lo hiciste.
Chicho… se te extraña ¿lo sabes?
Seguro lo sabes…
ahora ya puedo escuchar a Sandro sin llorar…y cuando te pienso lo hago con alegría…también recuerdo muchos de tus dichos….tus anécdotas…sobretodo aquella de cuando pequeña subías a los árboles.
¿qué verías desde allí arriba?
¿qué ves hoy desde allí mismo?
En el invierno usé la bufanda de colores que me regalaste y la cuido como un tesoro, tiene miles de colores…es como eras tú…como un arco iris de vida.

Un día mientras celebraba mi maternidad en un salón de té…entró tu esposo…y ese día era el cumpleaños de uno de tus hijos.
Lo sentí como una manifestación de tu presencia en mi vida.
Lloré.
Pero no con tristeza….si no con la satisfacción de saberte cerca siempre.
Así como lo estuviste en mis peores momentos.
Mi tranquilidad de haberte dicho todo esto antes es absoluta…sin embargo ni antes ni después dejaré de cansarme de decirte Gracias Chicho…
Han pasado muchas cosas en un año… seguro ya lo sabes…otras personas queridas han partido, seguro tú estabas allí para recibirlas…y hasta una placita con tu nombre construyeron en tu honor.
Pero lo más importante es que tú sigues aquí.
Te dedico esta canción flaquita… y te quiero siempre.

¿ Soy un varón ?… ta ta ta tánnnnnnnnnnnnnn

Noviembre 19, 2009 - Escribir una respuesta

Mamita …¿ me llamarás Alfredo Raúl cómo mis abuelitos,

o me llamarás Augusto, por que te gusta mucho ese nombre

o José Luis, como mi papito ?

¿ Soy una nena ? ta ta ta tánnnnnnnnnnnn

Noviembre 19, 2009 - Escribir una respuesta

 

 

¿ Anastassia de Luján…Victoria Paz… o Fabianna ?

¿ Cómo me vas a llamar mamita ?

Ratoncito …

Noviembre 8, 2009 - 2 comentarios
ratoncitosjoaluis

... es la historia de un amor, como no hay otro igual ...

amor … te amo mucho más que antes por que una parte de ti está acá, en mi panza a cada momento haciendome recordar los momentos más dulces, tiernos y apasionados de mi vida, aquellos que he vivído solo contigo.

¡ GRACIAS MI RATONTITO LINDO !

 

Oración para mi bebé hermoso…

Octubre 24, 2009 - 3 comentarios

bebejoa22

Si eres católica, el patrón de las mujeres embarazadas en San Ramón Nonato. Se llama Nonato (o no nacido) porque no llegó a nacer de su madre. Según cuenta la leyenda, lo extrajeron del vientre de su madre un día después de que ésta muriera. San Ramón nació cerca de Barcelona, en España y sus restos se encuentran en Lérida, también en España, donde van a visitarlo numerosos creyentes. El día de la festividad de San Ramón Nonato es el 31 de agosto.

Hay varias oraciones a San Ramón Nonato para tener un feliz parto, pero ésta es una simple y muy bella:

“A ti acudo, glorioso San Ramón, en estos días que preceden a mi maternidad, para implorar de tu mediación la gracia de un parto feliz que, colmando mis deseos, premie mis esperanzas. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.”

sanramonnonatojoa

Sus padres, gente de campo, humilde, pero de una fe profunda, soñaban con la llegada de un hijo. Sueños y anhelos que con el pasar del tiempo no se veían cumplidos. Cerca del pueblo había una ermita dedicada a San Nicolás de Bari, en ella se encontraba una imagen de la Virgen con el Niño. La futura madre de Ramón acudía allí, porque en los tiempos de angustia, de desaliento, quién no se acerca a la Madre buscando consuelo, buscando esperanza.

La Virgen escucha sus ruegos y la vida comienza a germinar. Ramón se comienza a gestar.

Y el rostro de esta mujer cambia, es esperanza, consuelo, alivio, está embarazada, Dios no se olvida. Pero de pronto, una grave enfermedad la golpea, siente que sus fuerzas flaquean, se siente morir y con un último aliento pide a la Madre por el hijo que lleva en su vientre y muere.
El Conde de Cardona, a quien habían elegido padrino, pasaba a visitarla, a ver cómo estaba la madre y su futuro ahijado y horrorizado ve a la mujer tendida en el suelo, sin vida. Se inclina sobre el cuerpo inerte y llora, pero al apoyarse siente que algo se movía, su corazón le da un vuelco y como por inspiración divina, sin dudarlo, extrae su daga y rasga el vientre de la mujer. Dando un grito aparece Ramón, estirando sus brazos en cruz, como preanuncio del sentido de su vida.
Es por esta razón que se le llama Nonato, que quiere decir no nacido, porque su advenimiento a la vida fue de una manera prodigiosa. Según la tradición su nacimiento fue el 2 de febrero de 1200, fiesta de la Candelaria. A los pocos días fue bautizado dándosele el nombre de Ramón, que era el nombre del conde de Cardona, en agradecimiento por su intervención.
Con los años, Ramón comenzó a llevar al pastoreo las ovejas de su padre, en las proximidades de la ermita donde su finada madre había pedido su venida a la vida.  Allí, ante la imagen de la Madre con el Niño, Ramón pasaba sus horas en contemplación y oración. María viendo la devoción de Ramón se le aparece y le dice “Tú eres mi hijo, yo soy tu Madre” y el que no tenía madre se encontró con dos madres, la que ya estaba en el cielo y la que desde el cielo lo acompañaba en la tierra. Cuenta la tradición que se quedaba en estos diálogos con María durante horas, a tal punto que no cuidaba las ovejas. Los vecinos le hicieron llegar al padre la noticia de su descuido y es así que salió en su búsqueda y en el campo divisó que su majada estaba al cuidado de un joven que irradiaba luz  y sin saber quién era, aunque intuyéndolo, fue a la ermita y encontró a Ramón en éxtasis; cuando sintió la presencia de su padre salió de ese estado de contemplación y le pidió perdón por no estar cumpliendo la tarea encomendada. Su padre lo abrazó tiernamente y le dijo que no se preocupara, que mientras él estaba en el buen diálogo con María, ella había enviado un ángel para que hiciera su trabajo.
Y en esos diálogos que tenía lleno de fervor, de coraje, de entrega, quiere consagrarse totalmente al servicio de Dios y es la misma Virgen quien le dice que ingrese en la Orden de la Merced, cuya fundación había inspirado y era una obra muy querida por ella.
Por ese entonces Ramón tenía 20 años y pide ingresar a la Orden e inicia su noviciado.  En esa etapa se hacen más evidentes  y vivas las angustias y necesidades de los hermanos que sufren cautividad. Profundiza en ese amor a María, que se compromete con sus hijos que están cautivos. Descubre el sentido de dar la vida por los hermanos si fuese necesario, al modo de Cristo Redentor.
Hace su profesión religiosa y continúa sus estudios. A los 24 años es ordenado sacerdote.
Los mercedarios empeñados en la redención de los cautivos escogían cada año en Capítulo Gral. a los redentores, que eran religiosos elegidos para la delicada, dura y hermosa misión de ir a rescatar a los cautivos. Estos redentores debían ser hombres de una probada fe, fuertes, de inteligencia y capacidad negociadora, conocedores de las lenguas y de las culturas, porque para poder rescatar a los cautivos había que conocer la idiosincrasia de otros pueblos y estar dispuestos a sufrir por la causa del Evangelio.
En Nonato se dan estas características, por eso es elegido para esta hermosa tarea. En 1226 se embarca y llega a Argelia donde gracias a su santidad y habilidad pudo rescatar 140 cautivos.
En el año 1236, nuevamente designado como redentor se dirige a Argelia, allí ante la gran cantidad de cautivos que encuentra y ver que el dinero no le alcanzaba para el rescate de todos, en cumpliendo de su 4º voto, decide quedarse como rehén en lugar de ellos, mientras sus compañeros conseguían el dinero para su rescate. Compartiendo el sufrimiento, la prisión y el mal trato que padecían los cautivos, Nonato comienza a consolarlos, a darles ánimo, a hablarles de ese Dios que nunca nos olvida, de esa Madre que nunca nos deja, que siempre está a nuestro lado, que rompe las cadenas de la esclavitud. Y así su prédica y aliento no sólo llama la atención de los cristianos cautivos, sino también de sus captores, con lo cual comienzan a interesarse por su predicación, llegando a convertir a algunos de ellos. Esto enfurece a los jefes principales y queriéndolo hacer callar deciden aplicarle como escarmiento ejemplarizante un tormento hasta ese momento desconocido: perforan sus labios y le ponen un candado. Pero quien ha escuchado la Palabra sabe que no puede callar lo que ha visto y oído y no hay nada ni nadie que pueda impedir que el mensaje se propague. A pesar de ese tormento continúa predicando, cada dos o tres días le sacaban el candado para darle de comer. (A raíz de este tormento es considerado en México protector contra las habladurías y chismes, para que S. R. nos proteja de quienes hablan mal de nosotros y su maldad no nos llegue).
Ocho meses fue el tiempo que demoraron en juntar el dinero para poder rescatarlo. Es decir que durante ocho meses Ramón sufrió este castigo, un candado en su boca. Ocho meses en los que sintió la presencia maternal de María que le decía: Hijo mío confía, estoy con vos.
Su vida, su ejemplo, su prédica, su entrega total a Dios y a los hermanos no pasó inadvertida y es así que el Papa Gregorio IX lo promueve a la dignidad cardenalicia en el año 1239. Sin embargo, no llegan a asumir este título.
Puesto en camino se dirige hacia el castillo de Cardona, pero el cansancio las huellas del cautiverio, de las torturas físicas habían ido quebrantando su salud y dándose cuenta de que su vida terrena llegaba a su fin, pide el viático (la sagrada comunión). Como no se encontraba allí otro sacerdote, la Madre que siempre estuvo a su lado llama a su Hijo, llama a Jesús, quien le trae la sagrada comunión. El mismo Jesús se le da como alimento (por eso la iconografía representa a  San Ramón con una custodia en su mano).
Después de recibir la eucaristía inicia su viaje a  la patria eterna, su muerte ocurre el domingo 31 de agosto de 1240.
Apenas se conoció la noticia de su muerte comenzó a acudir la gente de todas las comarcas y poblados para venerar y despedir los restos de este santo. Como no se percibía signo de descomposición, sino que su cuerpo despedía un suave aroma a rosas se lo veló durante 15 días y por las cuestiones humanas y de cariño, comenzaron las disputas del lugar donde seria enterrado. La familia del Conde de Cardona quería llevarlo al castillo; el pueblo y el clero pretendían que fuera enterrado en a Iglesia y los religiosos de la Orden de la Merced lo querían en su convento. Para dirimir esta cuestión se propuso poner sus restos sobre una mula ciega, considerando que donde se detuviera sería el lugar que el santo había elegido para quedarse. Y es así que al pasar por los llanos de Bergús cerca de Cardona, la mula se detuvo y dio una vuelta, creyeron que era el lugar (aquí se erigió un oratorio), pero siguió y llegando al paraje de Torá se detuvo, dio otra vuelta y prosiguió. En este sitio se levantó una hermosa cruz con un baldaquino y todo el pueblo seguía a la bestia orando y cantando. Finalmente llega a la ermita de San Nicolás, lugar tan querido por él, podríamos decir que vuelve al inicio, vuelve al lugar donde soñaron y anhelaron su nacimiento. La mula dando tres vueltas en honor a la santísima Trinidad cayó muerta con su preciada carga. Allí se construyó el santuario de San Ramón, que aún hoy existe. La gente sigue la tradición de dar tres vueltas alrededor, al llegar al lugar.
Su cuerpo permaneció incorrupto hasta la guerra civil española, cuando fue destruido, conservándose hoy sólo una reliquia.
San Ramón Nonato, es un santo de una actualidad incuestionable en nuestro tiempo, ya que nos invita a defender la vida en todas sus etapas.


Carta a papá …

Septiembre 25, 2009 - 4 comentarios

paytoluisbb

Querido futuro papá

Espero que al recibo de esta “placenta”…digo, placentera carta, te encuentres bien. Yo estoy un poco resfriado, pues el ambiente está muy húmedo. Pero, no te preocupes. Hice una gestión con una pandilla de anticuerpos y me van a tirar un cabo; bueno, un cabo no, que eso es dañino, mejor una mano.
Por lo demás, me siento como en mis buenos tiempos, ya que me estoy alimentando inmejorablemente bien. La comida que ingiero es muy nutritiva. Siempre como platos fuertes. Sobre todo cuando Mamá se antoja de raspar con fuerza el fondo de la olla y, sin darse cuenta, se come también la limalla que desprende con la cuchara. Por lo que te puedo asegurar que mi salud es de hierro. Además, Mamá sabe alimentarme y es una magnífica cocinera. El otro día hizo un puré de papa con carne de pollo ¡qué estabaaa… como para chuparse el cordón umbilical! Pero bueno, papá, dejemos a Mamá con las ollas y concentrémonos en el tema que quiero abordarte, o sea: nosotros.
Como espero que sepas, solo me faltan meses para cumplir y salir del “tanque”. Si mal no recuerdo, el médico dijo que seguramente nacía el día 15. ¡Así que el 15 de mayo del 2010 se rompe la fuente! Y antes que suceda el desesperado acontecimiento, quisiera hablar contigo de futuro hombre a hombre, de hijo a padre, como personas civilizadas, pues quiero aclarar algunas cosas que serán vitales en nuestra relación filio–paternal.
Primeramente, te diré que cuando yo nazca tienes todo el derecho a contentarte, correr por los pasillos de Maternidad, observarme con tus ojos llorosos, gritar, celebrar, decirle a la gente que te felicite y todas esas ridiculeces que harás como padre . Pero, por favor, si bebes con tus amigos, ni se te ocurra acercarte a darme besos. El alcohol me hace daño. ¿Qué cómo lo sé?, pregúntale a Mamá.
Por otra parte, quiero que tengas bien presente una cosa. ¡YO SOY TU HIJO!, y ser esto no es fácil. Sé que al principio te seré lo más grande del mundo, y dirás que no lo pensarías dos veces si tuvieras que dar la vida por mí. Y cuando crezca, te seguiré siendo lo más grande del mundo, y seguirás diciendo que no lo pensarías dos, ni una ni ninguna vez en dar la vida por mí; pero, no por defenderme sino por suicidarte. Para casi todos los padres cuando sus hijos son pequeños les parecen bombones; pero cuando crecen, les parecen bombas. Mas, no te preocupes. Verás qué bien nos vamos a llevar. Tengo una fórmula que sé que no fallará, para que seas un buen padre, y yo un excelente hijo. Son diez mandamientos que deberás cumplir al pie de la letra. Aquí están:
1) Amarás a tu hijo por sobre todas las cosas: Pase lo que pase debes darme amor. Si rompo un cristal, darme amor; si quemo las cortinas de la sala, darme amor; si te dan quejas de mí, darme amor. No olvides que “Amor con amor se paga”. (lee bien Papá, es “paga”, no “pega”)
2) No pelearás: Para que tengamos una buena relación no debes pelearme. No ganarás nada con eso. En vez de sentirte molesto conmigo cuenta hasta 10; si sucede otra vez, cuenta hasta 20; si vuelve a ocurrir, hasta 30 y así sucesivamente. Cuando tengas que contar hasta un millón ni te darás cuenta de cómo he crecido.
3) No jurarás en vano: Si me juras algo debes cumplirlo. No como hiciste con Mamá, que cuando hicieron el amor —siendo novios— le juraste que te habías puesto el preservativo. Y, entre tú y yo, papá, sabes bien que no lo hiciste.
4) No mentirás: No puedes decirme mentiras de ningún tipo. Si lloro escandalosamente, y me dices que si me callo, me compras una bicicleta; si me callo, ¡me la tienes que comprar! ¡No quiero cuentos conmigo!
5) No pegarás: Haga lo que haga no debes pegarle a tu hijo. Los golpes ni educan ni resuelven nada. Si cometo una falta grave, mejor castígame, ¿oíste?, ¡castígame!
6) No castigarás: El castigo tampoco es bueno para educar a tu hijo, Papá. Lo correcto es que me sientes, me digas que lo que hice está mal y me explicas por qué no debo hacerlo más. ¡Ah!, Papá, que la explicación sea corta.
7) No me ignorarás: Siempre debes atenderme en el momento en que yo lo necesite. Si estás durmiendo y te despierto, debes atenderme; si lees el periódico y te interrumpo, debes atenderme; si estás en el cuarto haciendo algo con Mamá y yo entro, debes atenderme. Solo me ignorarás… cuando tengas deseos de pegarme.
8 ) No amenazarás: A tu hijo no debes amenazarlo. Debes evitar frases como: «Te voy a sacar la cresta»; «Si te alcanzo te agarro a patadas»; o «Te voy a poner las nalgas más rojas que un puré de tomate», o «Te voy a dar una mano de correazos que vas a parecer una cebra». Eso, está mal.
9) No prohibirás: Debes dejarme hacer lo que yo quiera. Si me prohíbes, no dejarás que yo me desarrolle; que crezca sano, fuerte, que me haga hombre, ¿comprendes? o ¿tú quieres que yo salga afeminado, eh? ¡Qué pasa, Papá? ¡Vamos a estar aquí!
10) No me abandonarás: Si algún día sucede que te separes de Mamá, no lo harás de mí. Me llevarás contigo a donde quiera que vayas. Así, seguirás practicando cada mandamiento. En teoría no es válido.
Bueno, Papá, espero que te aprendas bien estas indicaciones. ¡Verás qué buena relación vamos a tener! Te aseguro que seré un hijo ejemplar, y tú, ¿quién lo duda?, ¡el mejor padre del mundo! Nos vemos dentro de unos meses.
Un beso de tu futuro hijo:
El nombre que me pongas.
P.D: Utiliza el muñeco de peluche que me compraste y ve practicando desde ahora. No seas finalista.

No lo puedo creer … estoy felizmente embarazada !

Septiembre 18, 2009 - 3 comentarios

joamamaaaaaá

Hace seis días me enteré de que voy a ser mamá…debo confesar que tuve al menos un minuto de miedo y 30 segundos de llanto… pero luego de hablar con el  papá de mi hijo me puse mucho más calmada y contenta…

Viajé mas de 1500 Km. con mi bebé anidando, luego seguí viajando dentro de Chile… y por lo que veo se afirmó muy bien…ya fui a mi primer control y me hice mil estudios de rigor…está muy bien, a pesar de ser catalogada de PRIMIGESTA TARDÍA gracias al cielo todo esta bien… me llena de ilusión, alegría y de amor….por las noches le hablo y le digo cuanto lo amo y como deseo que el tiempo pase rápidamente para verlo pronto.

Con papá estamos comunicados todos los días… ya pronto estaremos juntos los tres…estoy tan dichosa por que todos mis sueños se han cumplido… soy tan afortunada…

Mi familia está feliz y la familia de mi amor también…

¡Se siente tan rico ser mamá!

Y le doy gracias a Dios por darme la oportunidad de dar vida…

A mi familia y amigos por estar aquí conmigo…

A mi tesoro por estar conmigo y apoyarme siempre…por amarme y por desear este hijo tanto como yo…Gracias ratoncito, por hacerme mamá, te amo muchito.

¡Ah! Se me olvidaba decirles que mi hijo será Chileno….y Argentino también, por que le aplicaremos la doble nacionalidad…

Bueno, también será de River Plate, de la Universidad de Chile y si no es sacerdote, seguro será Militar.

Por ahora sigo en dulce espera de Alfredo Raúl….o Anastasia.